La honestidad: Herramienta clave para vivir tu mejor vida.

El comienzo del año es quizás una de los momentos más importantes en nuestras vidas en lo que a hacer cambios positivos se refiere. Por ello, en esta oportunidad quiero compartir con ustedes una lección de vida que lo he ido aprendiendo a través del tiempo. Esto es sobre el poder de la honestidad en la creación de una mejor vida.

La honestidad es popularmente descrita como la conducta que desarrollamos los seres humanos para decir la verdad a otros, por amor y con la intención de evitar un perjuicio. Aunque esta definición es muy significativa, la honestidad no es sólo eso. Como lo describe el reconocido psicólogo norteamericano Martin Seligman, la honestidad es también la capacidad de ser honesto con uno y de vivir nuestra vida de acuerdo a nuestros verdaderos sentimientos y anhelos (1). En otras palabras, la honestidad es una virtud que empieza practicándose con nosotros mismos cuando nos decimos la verdad acerca de lo que sentimos y experimentamos; y además empezamos a ser más sinceros con las decisiones que tomamos y acciones que practicamos en nuestra vida diaria. Pero, ¿qué es la verdad? En el diccionario la verdad se define como “la realidad, la actualidad” (2), “la conformidad entre lo que una persona manifiesta y lo que ha experimentado, piensa o siente” (3). Es decir, la verdad no es aquella que queremos imaginar y expresar en algún momento de duda, baja autoestima, miedo o alegría irracional; sino aquella que existe en la realidad de las cosas o situaciones que observamos y vivimos. Como dice la gran comunicadora Oprah Winfrey, cuando uno encuentra y dice la verdad, ésta se siente “correcta, buena y afectuosa,”. Esto no ocurre cuando uno dice una mentira. La falta de honestidad, va acompañada de la falta de libertad, confianza y seguridad en uno mismo, lo cual se va a ir reflejando en nuestras ideas, sentimientos, y acciones de las cosas que vamos creando.

Pero, se preguntarán ustedes, si la verdad se siente tan bien, y la mentira tan desagradable ¿por qué entonces los seres humanos a veces, otros muchas veces, tienden a elegir el camino de la deshonestidad, especialmente con uno mismo? La respuesta la podemos hallar en la forma en la que hemos sido educados y condicionados en nuestra sociedad, en el ritmo de la vida agitada, distraída e inconsciente que a veces se lleva, y por supuesto en la falta de un mejor conocimiento acerca de las virtudes y valores que fortalecen el espíritu humano. Por ello todavía es popular la idea de que si queremos obtener algo con más ‘seguridad,’ no debemos perder el tiempo en evaluar nuestra propia honestidad, en ver que es lo que realmente queremos lograr, qué es lo que nos hace sentir bien, contentos y dignos; sino mas bien enfocarnos en conseguir las cosas con más prisa, menos preocupados de nuestra consciencia, de los deseos de nuestra alma y forzando a que las cosas ocurran, etc. Ejemplo de ello son expresiones como las siguientes: “Me apasiona cocinar; pero voy a elegir una carrera médica o de derecho porque ello me traerá más prestigio y dinero,” «si me caso con un hombre rico y mayor que yo, seré mas feliz,”  “la relación con mi pareja es cada vez peor; pero no me puedo separar por mis hijos,” “las preguntas de mi futuro mentor de la universidad me parecieron muy egoístas y ego-centristas; pero no creo que sea tan así como parece,”etc. ¿Puedes ver la deshonestidad en estas expresiones? Así es como muchas veces terminamos eligiendo lo que parece ser la verdad; pero no la es,  y cuando empezamos a sufrir nos preguntamos ¿en qué nos equivocamos?

Cuando converso acerca de este tema con mis clientes que están experimentando mucho sufrimiento en sus vidas, ellos o ellas se sorprenden y muchas veces sueltan lágrimas, quizá recordando que en algún momento de sus vidas se mintieron a sí mismos, que tomaron decisiones que ahora son una de las causas del dolor que experimentan. Muchos se preguntan “¿que tiene que ver la honestidad con uno mismo en todo el sufrimiento que estoy pasando?” No los juzgo, yo también en algun momento de mi vida experimenté esa duda y ese sufrimiento.  Y es que asombrosamente, la honestidad con uno mismo es aquel que menos se nos enseña y el que precisamente más falta nos hace en nuestra vida diaria,… si realmente queremos construir una vida más feliz y un mundo más justo. En las siguientes líneas te presento algunos consejos e ideas sobre cómo iluminar tu vida con más honestidad y amor, a pesar de las dificultades que puedes estar experimentando en estos momentos:

¿Cómo saber cuándo te estás mintiendo a ti mismo?

Lo estás haciendo cuando…

1. Ocultas tus verdaderos sentimientos, pensamientos y deseos por un miedo irracional.                                                                                                                                              2. Cuando evitas conocerte más profundamente o te niegas a conocer cuál es el verdadero propósito de tu vida.                                                                                                  3. Cuando decides llamar a las cosas, situaciones o experiencias por otro nombre, adulterando la realidad por miedo o para no ‘incomodarte’ o ‘incomodar’ a otros. 4. Cuando niegas tus errores y evitas corregirlos.                                                                5. Cuando sientes que no eres libre para tomar tus decisiones y piensas que el sufrimiento es el único camino que existe.                                                                              6. Cuando eres deshonesto con otros.

¿Cómo empezar a ser concientemente más honestos en nuestra vida diaria?

1. Busca un lugar calmado para meditar y pensar sobre tu nivel de honestidad,contigo mismo y con los demás. Tomarnos el tiempo para examinar el grado de honestidad de nuestras ideas, sentimientos y decisiones es tan necesario como darnos un baño de agua con un buen jabón.

2. Una forma de saber si estamos siendo deshonestos con nosotros mismos es el sufrimiento, la falta de libertad e insatisfacción que se siente. Por el contrario, la verdad te hace sentir bien, te hace ver las cosas con más claridad, libertad y fortaleza.

3. Si sientes que te has mentido en algunas cosas, o tal vez has mentido a otros, y como producto de ello tú u otros están sufriendo; no te tortures, más bien reconoce tu falta, repara los daños, enseña a otros la lección que aprendiste y toma la decisión de oír mejor a la verdad y a la vida. Practica esta virtud día a día, y como bien lo dice Oprah Winfrey: “Júzgate por los progresos que haces y la persona que estás llegando a ser, no por los errores pasados o la persona que fuiste” antes de conocer que había un camino más honesto, luminoso y bello que seguir.

4. Ser honesto con uno mismo y con los demás es una virtud y un hábito que se desarrolla con el tiempo y no de la noche a la mañana. Uno empieza a ser concientemente más honesto cuando se toma el tiempo para vivir, sentir y pensar acerca del valor de la verdad,  cuando uno examina la importancia de expresar y practicar la honestidad, por amor a uno mismo y a otros.

5. Se puede empezar a practicar la verdad con un acto muy pequeño, como por ejemplo: Cuando veo o siento algo que no me gusta y digo: “no me gusta esta blusa que esta de moda,” “no me gusta la forma en que ese hombre o esa mujer trata de enamorarme,” o si algo me gusta: “me gusta leer este libro que a mis hermanos no les llama ni la menor atención;” o cuando ves que a alguien se le olvidó algo y le dices: “señor(a) se le olvidó algo en la mesa.” Son actos de honestidad que luego te llevarán a practicar la honestidad a mayor escala y en situaciones mucho más complejas en tu vida.

6. Practicar y desarrollar la honestidad nos hace más fuertes, porque es una virtud que además de brindarte sentimientos positivos, te hará pensar mejor, tomarás mejores decisiones y te evitarás muchos dolores de cabeza en el futuro. Por ejemplo, aprenderás a decidir que tal vez es mejor no comprarte un objeto que no te gusta…aunque esté de oferta, porque luego no lo usarás; o quizá que es mejor no entablar amistad con esa persona cuya forma de enamorarte no te gusta… aunque a otros(as) les parezca ‘maravilloso(a),’ porque luego podrías sufrir grandes desilusiones, etc.

7. Como en todas de las conductas que adoptamos, la honestidad no anda sola, sino de la mano del amor propio. Al desarrollar tu nivel de honestidad, también estarás desarrollando el amor por ti mismo y te motivarás a poner límites saludables en tu vida, a buscar tu verdadero ser, tus verdaderos valores, y a luchar por construir y vivir tu mejor vida.

8. Finalmente, te sugiero lo siguiente: Antes de tomar una decisión en tu vida diaria, pregúntate: ¿Cuál es la verdad sobre la cual estoy decidiendo y actuando hoy? ¿Cómo ello me está ayudando a ser más feliz y a crear una mejor vida para mí y el resto del mundo?…y RECUERDA: La verdad te libera, se siente correcta, saludable, afectuosa, integra,… y eso es AMOR.

¡Construye y vive tu vida con AMOR!

_______________________________________________________

(1)    Seligman, Martin. Flourish. Free Press, 2011.p.250. (2)   The American Heritage Collage Dictionary.                             (3)   El Pequeño Larousse Ilustrado 2010.

Deja un comentario