«Cada niño viene con el mensaje de que Dios todavía no se desanima del hombre.»~ Rabindranath Tagore
Vivimos tiempos de renovación espiritual personal y universal, y los niños no deben ser ajenos a esto. Al mismo tiempo que los adultos vamos desarrollando una mayor conciencia sobre la práctica de valores éticos y espirituales; los niños también se deben beneficiar de estos conocimientos.
¿Qué podemos hacer?
Por ejemplo, a nivel individual nosotros tenemos el poder de organizar la venida de un niño a este mundo, de velar por su educación así como su bienestar económico, social, espiritual, emocional. Los niños ya no pueden ser mas el resultado de ideas y acciones que no representan nuestras mejores intenciones y el amor auténtico. Los niños no pueden seguir siendo usados como instrumentos para resolver situaciones que los adultos aun no hemos podido resolver.
A nivel grupal puedes apoyar organizaciones que estén trabajando por el bienestar y desarrollo de niños y adolescentes a nivel local y mundial.
Si la vida, Dios (o como tu lo quieras llamar) te llama a elevar tu conciencia y ayudar a otros a hacer lo mismo, debemos saber que nuestro futuro como seres humanos y espirituales depende de cómo pensemos y procedamos hoy, no sólo sobre nosotros mismos, sino sobre nuestros niños, de su educación y protección a nivel mental, espiritual y físico.
Hay que elevar la frecuencia vibratoria de los niños
Hasta hace poco tiempo me preguntaba: ¿Qué ocurre con la frecuencia energética de los niños durante las experiencias negativas que a algunos les toca vivir? ¿O es que por ser niños e inocentes de las acciones de los adultos sus cuerpos y mentes no manifiestan campos de energía menos luminosa cuando no son amados y protegidos? Obtuve mi respuesta en una de mis experiencias psíquicas en que pude ver la energía nebulosa y de color gris que rodea a niños que no son protegidos y cuidados debidamente. Los niños a pesar de su corta edad, pueden sentir la falta de armonía que hay en sus hogares, la tristeza de no poder cumplir los sueños que tienen, el dolor que les produce el poco apoyo que reciben de los adultos encargados de protegerlos. No es novedad el decir que los niños son capaces de percibir y sentir, quizás con mayor sensibilidad que algunos adultos, las cosas que ocurren a su alrededor.
La educación espiritual de todos los niños
Los niños (de todo nivel de evolución), son consciencias que vienen a este mundo buscando nuevas oportunidades en su proceso de evolución espiritual. Los adultos somos los encargados de guiarlos durante ese proceso. ¿Estamos listos para ello? Muchos aun confunden la religión con la espiritualidad y allí se renuncia ha hablar del tema, esperando quizás que la ciencia algún día demuestre que en verdad somos seres espirituales viviendo en cuerpos físicos.
Pero mientras tanto, la vida sigue, y es necesario educarnos para comprender a los niños en su nivel de intuición, desarrollo psíquico, madurez espiritual e inteligencia emocional, y ayudarlos a desarrollar capacidades que les ayudará a vivir y construir un mejor destino. Personalmente, me hubiera gustado gozar de una educación espiritual temprana; el comprender mis intuiciones, sensibilidad y conexión con el mundo espiritual, y no ir descubriendo por mi misma y con los golpes de la vida que el mundo espiritual es real y hay valores que debemos aprender para vivir mas saludables, felices, y en armonía con el universo que nos rodea.
Con Amor y Luz,
Karin-Flor
Ahora te invito a que te expreses y dialogues conmigo. Escribiéndonos y comunicándonos podemos ayudarnos a nosotros y a otros seres humanos a seguir evolucionando en amor.