El valor del perdón en la vida

dreamstime_s_20804949¿Has sentido alguna vez que después de tener un  disgusto con alguien no te sientes bien o no puedes concentrarte bien en tu día a día? Quizá ése sea un buen momento para perdonar a alguien o a ti misma (o). Nadie es perfecto; y eso hace que nuestras experiencias diarias,  ya sea en un centro de trabajo, en la calle o hasta en nuestro propio hogar, no sean siempre como deseamos que sean. Pero para ello existe una virtud que debe ser cultivada por nuestro propio bienestar: el perdón.

Perdonar, de acuerdo al VIA-Institute on Character, una organización dedicada al estudio y la investigación de las fortalezas humanas,  significa “extender la comprensión hacia aquellos que nos han perjudicado o lastimado.” Es decir reconocer la imperfección en los que nos rodean, dejar ir ese acto que nos causó malestar o sufrimiento y con ello aquella parte equivocada en la otra persona. Dejar ir esa experiencia de dolor o insatisfacción significa brindar espacios de compasión y entendimiento hacia uno mismo y hacia la otra persona. Estarás de acuerdo conmigo en que todo ser merece una oportunidad para crecer y mejorar en su desarrollo personal y espiritual.

El perdón, además de mejorar nuestra salud emocional y física, nos llevará a aceptar nuestra realidad con más claridad. El ver nuestra realidad con nuevos ojos nos hará tomar mejores decisiones en nuestra vida.  Sin embargo, debes tener en cuenta que perdonar es diferente a excusar y aprobar la falta y dejar que la otra persona siga haciéndote daño. Perdonar no significa olvidar el hecho de que la otra persona es capaz de errar, y también es distinto a reconciliarse.

Perdonar es un arte posible de aprender; pero no es siempre fácil. Ya lo decía Mahatma Ghandi, “los débiles nunca pueden perdonar, el perdón es el atributo de los fuertes.”  Perdonar es un proceso y no un acto que se logra en segundos. Si en ese proceso de perdonar observas cambios positivos en la otra persona, entonces la reconciliación será más fácil.

Si la reconciliación no es posible, es importante que crees espacios saludables para ti mismo (a) y para la otra persona. Busca el lugar, el espacio y las nuevas relaciones con las que puedas seguir evolucionando en armonía. Recuerda, perdonar es una oportunidad para crecer, amar y crear paz en tu vida y en el mundo que te rodea.

Deja un comentario