
La vida es un contraste de experiencias que motiva a los seres humanos a tomar decisiones en busca de su propia evolución y sobrevivencia. Algunas de estas experiencias de vida pueden originar estrés y trauma en algunas personas. Esto se debe a que los seres humanos varían en sus habilidades para recuperarse de situaciones adversas o para ser resilientes. De acuerdo a la Sociedad Americana de Psicología, la Resiliencia “es el proceso de adaptarse bien ante la adversidad, el trauma, la tragedia, las amenazas o las fuentes importantes de estrés.”
La variedad en los niveles de Resiliencia de las personas se debe en su mayor parte a las situaciones en las que fueron educados de niños y el soporte emocional y material que recibieron en su desarrollo de vida. Así, de acuerdo a estudios sobre resiliencia, reportan que las personas que tuvieron una niñez con experiencias de violencia o que se educaron con padres autoritarios, tienen menos probabilidad de mostrar niveles sanos de resiliencia. Pero, la buena noticia es que todos podemos educarnos, entrenarnos y desarrollar respuestas positivas maduras ante los retos de la vida. Aquí les muestro algunos tips que puede poner en práctica para que viva con más fortaleza y sea un poco más resiliente la próxima vez que la vida le sorprenda con algún nuevo reto:
- Asegúrese de tener un grupo de amigos y familiares, que estén dispuestos a darle ayuda emocional, material y espiritual en momentos que más lo necesite.
- Expanda su punto de vista acerca de su situación. Por ejemplo, reconozca que la vida tiene altos y bajos, y que todos los seres humanos, no solo usted, experimentamos retos en la vida.
- Practique actividades que alimenten su mente, cuerpo y espíritu. Cree situaciones que alimenten las emociones positivas en usted. Las investigaciones sobre resiliencia explican que los seres humanos resilientes son optimistas, abiertos a nuevas ideas y crean nuevas oportunidades de desarrollo cuando se enfrentan a la adversidad.
- Con la ayuda de un profesional de salud mental y bienestar, como un terapeuta, coach de vida, o un consejero, busque recuperarse te las experiencias retantes y a veces traumáticas de la vida. Desarrolle nuevas metas, no le tengas miedo al soñar, y busca crecer personal y profesionalmente.
Hubo un tiempo en mi vida en el que solía preguntarme cómo encontraré al amor de mi vida.

